Misiones interactivas con editor de código integrado, XP por cada línea, subidas de nivel y rangos, clanes con rivalidades de verdad, sobres con cromos coleccionables y temporadas épicas
No es un curso. Es una aventura por capítulos con mecánicas que sí funcionan (nos tomamos muy en serio la parte de divertirse).
Escribe código en misiones reales, con sugerencias, ejecución en vivo y tests automáticos que te dicen si está bien o hay que volver a pensar.
Cada misión que superas y cada jefe que tumbas te dan XP y monedas. Subes de nivel, ganas rango, y la racha diaria multiplica las monedas que te llevas.
Funda tu clan o únete a uno existente, abierto o por aprobación. El XP de cada miembro suma al del clan, y hay una tabla propia para medirse con los demás.
Gasta las monedas en sobres y ábrelos de uno en uno. Cientos de cromos ilustrados repartidos por rarezas, del común al mítico, y un álbum con todo lo que llevas conseguido.
Tabla global, por país y por clan, con el XP acumulado de cada aventurero. Tu posición se mueve en cuanto completas una misión.
Una arena aparte con jefes algorítmicos: HP, vidas y un set de tests donde cada PASS les hace daño y romper un test verde te cuesta una vida. Derrotarlos te lleva su cromo exclusivo y un buen empujón de XP.
El panel de la izquierda es el editor. El de la derecha es tu cabina de piloto: XP, rachas y botín. Todo está vivo.
Diez cursos, más de 200 misiones. Desbloquea nodos a medida que avanzas por el mapa.
Ranking global en vivo. Cambia de pestaña para ver amigos, tu clan o el top mundial. Tu posición se destaca en dorado.
Algo congeló el repositorio. Las funciones tiritan, los commits van al ralentí y bajo la nieve algo escarchado late en rojo. Cromos, jefes y reliquias que sólo existen este invierno.
Entra en un clan, compite en guerras semanales y comparte botín. Cada clan tiene su estilo y su lema.
Derriba a los 10 jefes elementales. Sella sus cromos uno por uno y el último — el 0xKERNEL Cósmico — te abrirá las puertas del Salón Eterno.
Una misión, diez minutos, una línea de código que hace algo real. Sin instalar nada, sin haber tocado un teclado antes.